¿Puedo mirar tu pañal?

Pues sí. Ya está aquí. La operación pañal ha llegado.

Puedo mirar tu pañal?

Y es que, tras haberla retrasado algún tiempo, primero por la llegada de la hermana pequeña y después por tema logístico en el que era muy difícil atender a un bebé de pocos meses, sumado a un pandemia global que ha hecho que adultos y niños nos volviéramos locos dentro de casa #benditojardinquenoshassalvadodelalocura, ahora sí creemos que es el momento de comenzar con este temido proceso por el que pasamos todos los padres.

Y yo, que soy muy de buscar libros de todo lo habido y por haber, me embarqué en la búsqueda de un cuento que nos ayudase con el tema. He encontrado incluso métodos para quitar el pañal que desconocía que existieran.  Y unas cuantas listas de cuentos después, me decidí por éste: ¿Puedo mirar tu pañal?

El protagonista, un ratón. Sus amigos, una cabra, un cerdo, una vaca, un perro, una liebre, un caballo. Y ¿qué hacen todos juntos? Dejar de usar pañal. El caso es que, el ratón es muy curioso, demasiado diría yo, y se dedica a preguntar si puede ver qué hay en el pañal de sus amigos los animales hasta que al final sus amigos llegan a la conclusión de que ellos también quieren saber qué hay dentro del pañal del ratón, y ¿qué sucede? Que el ratón ha sido listo y ya ha empezado a usar el orinal.

Aún no puedo prever qué va a suceder en nuestra propia operación pañal pero llevamos dos días leyendo el cuento con Pablo y como nos encontramos en plena fase «hago lo mismo que los personajes de mis libros y películas favoritas al estilo quiero volar como Buzz Lightyear», creo que saldrá bien. Ya nos ha dicho varias veces que él va a usar el orinal igual que el ratón.

El cuento, de tapa dura y editorial SM, está escrito por Guido Van Genechten y tiene unas ilustraciones muy simples y bonitas. Además, las solapas que encontramos en cada uno de los pañales se convierten en la parte más divertida del libro para los más enanos de la casa (siempre que los niños sepan qué es lo que hay dentro de los pañales y no hagan como nuestro pequeño Pablo la primera vez que abrió la solapa de uno de los pañales y dijo que lo que había dentro era chocolate).

Pues eso, ¡buena suerte!

Y…
¡Good reading!

Deja un comentario